El epitelio de perros y gatos es una de las causas más frecuentes de alergia entre la población española. La causa real de esta reacción inmunológica son las proteínas que se desprenden a través de las escamas de la piel animal, la saliva o la orina y que se depositan en las superficies con las que están en contacto.
Estas sustancias son los alérgenos y pueden provocar hipersensibilidad en personas susceptibles que han estado en contacto con ellos. Dicha molestia involucra el reconocimiento del alérgeno como sustancia extraña al organismo, según alerta en un comunicado la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic).
José María Negro, del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, de Murcia, explica que los síntomas más frecuentes son estornudos (acompañados de taponamiento de nariz), picor de ojos, nariz, oídos o garganta, rinorrea acuosa, lagrimeo, conjuntivitis, tos, pitos en el pecho y dificultad respiratoria.
Se estima que el 5,7 por ciento de la población se considera alérgica a caspas y epitelios de animales y la rinitis es el cuadro clínico más frecuente, seguido del asma. La alergia animal puede desarrollarse a lo largo de la vida y los síntomas pueden aparecer hasta seis meses o más después de estar en contacto con un animal.
Compañías peligrosas
En los últimos años, apunta Negro, la proliferación de mascotas como los hámsteres, cobayas y hurones ha provocado la aparición de nuevas reacciones inmunológicas. Y es que existen estudios que demuestran alergias y asma provocados por animales de compañía exóticos como la iguana.
Sin embargo, perros y gatos siguen siendo las compañías preferidas por los españoles. Pese a las estadísticas, el estudio Alergológica 2005 de la Seaic indica que en pacientes con rinitis su reacción alérgica es provocada por los gatos, en primer lugar, seguidos del caballo. “La alergia a los caballos es de las más agresivas ya que puede presentar cuadros de asma graves”, matiza Negro. Dicho estudio apunta también que los asmáticos están más sensibilizados a epitelios de animales, siendo más frecuente en gatos que en perros.
Fuente: www.correofarmaceutico.com |